Después de la subida de precios que acarreó el conflicto de Ucrania y Rusia el año pasado, los españoles seguimos sufriendo cada vez que necesitamos repostar. Aunque ahora parece haberse estabilizado, tanto la gasolina como el diésel siguen siendo carísimos y no conviene despilfarrarlos. Es por eso que hoy os traigo 3 trucos muy sencillos para reducir el consumo.
En primer lugar, nunca está de más recordar que la conducción eficiente es una de las formas más fáciles de bajar nuestro consumo. Aun así, hoy me quiero centrar en cambios más activos que podemos realizar en un momento, como comprobar que nuestras ruedas llevan la presión adecuada. Esto es algo que muchos olvidamos pero que puede marcar una gran diferencia a la hora de gastar nuestra preciada gasolina o diésel. Como las ruedas son el único elemento que conecta el coche a la calzada, si van algo desinfladas aumenta su superficie, haciendo que al vehículo le cueste más moverse.
En segundo lugar, debemos asegurarnos de que llevemos sólo lo esencial en nuestro maletero. A veces es imposible quitar ciertas cosas, pero hay personas que piensan que la parte de atrás de su coche es un trastero. Este peso también dificulta la marcha y hace que consumamos más.
El último consejo tiene que ver con el eterno debate del aire acondicionado o las ventanillas bajadas. Muchas personas piensan que el consumo siempre es mayor con el aire acondicionado en marcha, pero se equivocan. En este caso todo depende de la velocidad, es decir, si circulamos a velocidades bajas es más recomendable bajar las ventanillas, ya que no se pierde mucha velocidad al hacerlo. En cambio, si nos movemos a una velocidad más alta, como en las autopistas, es mucho mejor encender el aire, ya que bajar las ventanas perjudica la aerodinámica y aumenta el consumo considerablemente.





