Una anécdota ocurrida durante maniobras multinacionales ha puesto de relieve el alcance internacional de un diseño naval español. Según la información publicada por Xataka, el teniente Nicholas Newton, oficial de guerra de superficie del HMAS Sydney, embarcó en la fragata española Álvaro de Bazán durante el ejercicio Pacific Dragon y constató que la estructura del buque español era “prácticamente idéntica” a la del barco en el que servía.
La explicación, señala la nota, se encuentra en la base de diseño. Las fragatas F-100 españolas, desarrolladas por Navantia en Ferrol, dieron origen a la arquitectura que Australia adaptó para sus destructores de la clase Hobart: HMAS Hobart, HMAS Brisbane y HMAS Sydney. Aunque comparten la arquitectura, las dos clases no son equipadas ni configuradas de la misma forma, ya que Australia ajustó el diseño a sus requisitos operativos y utiliza un sistema de combate diferente, entre otras diferencias.
La experiencia de Newton no solo evidenció las similitudes estructurales, sino también las particularidades entre marinas y culturas de operación: horarios, procedimientos y ambiente a bordo variaban entre la fragata española y los buques australianos. El periodo de Pacific Dragon coincidió con la coordinación para abastecimientos ante la aproximación de un huracán, una tarea en la que intervino la Álvaro de Bazán para apoyar al grupo multinacional.
La nota concluye destacando el impacto de un diseño cuyo origen está en Ferrol y que, con adaptaciones, ha influido en la renovación de la flota australiana. Fuente: Xataka.

Fuente: Xataka




