Las Águilas Cibaeñas llegaron al Estadio Quisqueya-Juan Marichal con un récord de 3-8 y un porcentaje de .273, situándose en el último puesto a 4.5 juegos del líder, los Tigres del Licey y Leones del Escogido (8-4). En una Liga Dominicana de 50 juegos, la meta para el conjunto aguilucho es pegar un salto por encima de .500 para el 15 de noviembre, según el recuento del sábado.
El rendimiento de la rotación ha sido favorable, pero el bateo no ha respondido, lo que genera preocupación entre el cuerpo técnico. El mánager Pipe Urueta conoce bien la liga y sabe que, en momentos de crisis, es clave identificar a los jugadores que pueden pagar los platos rotos y revertir la situación.
“El bateo no ha respondido” es un sentir descrito en la crónica de la situación, y la dirección del equipo señala que el objetivo inmediato es mantener la competitividad rumbo a la mitad de la campaña, cuando se espera un mejor rendimiento ofensivo para alcanzar esa marca de .500.
Fuente: Diario Libre





